Feeds:
Posts
Comments

Posts Tagged ‘patentes’

Una de las cuestiones de las que hemos hablado durante las jornadas de Venture Academy en Sevilla de la semana pasada es la del mercado de patentes.

Cuando se habla de mercado, en términos macroeconómicos, se habla de cruce de oferta y demanda. En otros términos, más micro, se habla de un zoco donde hacer la compra. El mercado de patentes al que hacemos referencia en este artículo es el macroeconómico. Es decir, ¿realmente existe una oferta y demanda de inversión en patentes?

Cualquiera que haya recibido de manera fluida ofertas de proyectos de inversión habrá recibido la propuesta de invertir o comprar una patente o varias, en productos de distintos sectores y con diferentes aplicaciones.

Con la ley orgánica de las universidades, la famosa LOU, en 2007, se procuró incentivar y fomentar la generación de patentes en las universidades versus la publicación de artículos científicos sobre lo que los investigadores estaban desarrollando. Uno de los objetivos era la creación de “spin-offs” universitarias (spin-off: proyecto o empresa que surge de otra más grande) en la forma de EBTs (Empresas de Base Tecnológica), se dio más importancia a la labor de las OTRIs (Organizaciones de Transferencia Tecnológica) y se luchó por la creación de nuevas empresas innovadoras basadas en investigaciones de centros tecnológicos y universidades. Hasta ahí todo muy bien, o al menos muy bien subvencionado.

La disyuntiva llega en el momento de emprender, dejar el nido y crecer. Se plantean dos cuestiones: La primera, ¿realmente tienen los investigadores y directores del proyecto/departamento, vocación empresarial-emprendedora? ¿Quieren o tienen las competencias para tener éxito? Y en el lado de los inversores: la demanda. ¿Cuál es el objetivo principal de un inversor? Aunque unos pocos inviertan por diversión, otros por altruísmo, otros por ocupar su tiempo o emplearse en la participada, o por mil motivos diferentes, la mayoría invierte por obtener una RENTABILIDAD. ¿Y cómo se mide la rentabilidad? En el número de veces por el que multiplicas tu retorno en la salida. Y esto se logra de una única manera: vendiendo a un precio superior de lo que se ha comprado. Igual que en cualquier mercado financiero.

En la inversión en empresas no cotizadas, obviando ingenierías financieras varias con gran éxito en épocas de bonanza y liquidez crediticia, la manera de vender más caro de lo que se compra es haciendo crecer la empresa hasta un tamaño suficiente como para que otro la compre, o compre al menos tu participación a un precio mayor del que lo hiciste tú. Por eso, la mayoría de inversores invierten en empresas con equipos que son capaces de hacerlas crecer, aunque tener una patente ayuda a diferenciarse de los otros.

Si un inversor invierte en una patente, o la compra, ¿qué va a hacer con ella? ¿vendersela a otro? ¿montar una empresa que desarrolle la producción, produzca, industrialice… el producto derivado de la patente? ¡¡Vaya lío!! Por esto mismo, centros tecnológicos han tomado la iniciativa de crear empresas (spin offs) con equipos gestores para producir y comercializar los productos de las patentes que desarrollan.

Así que, en definitiva, y respondiendo a la cuestión inicial, se puede decir que posiblemente haya un mercado y alguien invierta en patentes puras y duras, pero que la mayoría de inversores preferirá invertir en una empresa que es propietaria de una o varias patentes que comercializa o comercializará de manera rentable.

Read Full Post »